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Misión pedagógica en Alpedrete

Según cuenta Francisco Alfredo Pérez en su artículo de Wad-al-Hayara,  el acta de la Misión Pedagógica recoge que el 20 febrero un grupo de misioneros de Valdepeñas  “se desplazaron a Alpedrete de la Sierra,  un pueblecito pequeño y pobre de pastores,  siguiendo un mal camino de herradura (ya perdido).Allí hay una escuelita mixta, sórdida y húmeda,  dirigida por una maestra. Desconocían por completo el cine y el gramófono; fue para ellos una revelación. En la primera sesión hubo escasa concurrencia y solo de niños pequeños; los mayores estaban lejos guardando los rebaños. A la segunda, ya de noche, el local resulto incapaz para la gente que lo desbordaba por puertas y ventanas.

140108 mision AlpedreteA esta sesión trajeron sobre una mula a  un joven paralítico,  dotado de un fino e inculto gusto musical, condenado a una quietud perpetua en el molino (se refiere al del arroyo Reduvia). Nunca había visto  un gramófono y lo escuchaba con lágrimas de alegría. Su padre había sido el más popular dulzainero de la comarca y en su honor se puso un disco de dulzainas castellanas.”

Al terminar la sesión se dejó una biblioteca con unos 100 libros con todas las ramas del conocimiento que gestionaría la maestra. Los libros estaban embalados en cajas, con papel para forrarlos, instrucciones para su uso y talonarios para el servicio de lectura/préstamo a los vecinos. Al día siguiente, domingo, la gente de Alpedrete y de núcleos vecinos (Tortuero, …)  bajaron en masa a Valdepeñas para despedir a la misión y obligaron a realizar  varias sesiones no programadas.

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Misión pedagógica a Valdepeñas

El artículo de Francisco Alfredo Pérez en la revista Wad-al-Hayara,incluye como anexo el Acta de la Misión Pedagógica a La Ribera. De la información de Valdepeñas (18-21 febrero 1.932) destacamos: “Pueblo de 800 habitantes, mitad agrario y mitad pastor, con una carretera interrumpida por un puente ruinoso… Dos paisajes: la sierra con su pobreza limpiamente repartida y la campiña, de feudo y aparcería, corroída de caciquismo. Hay 2 escuelas unitarias, oscuras, cuya labor va más allá de la educación a los niños. Todos sabían de la llegada de la misión y sus objetivos, por lo que la acogieron con cordialidad”.

1 mision ValdepeñasA la puesta de sol llegaron los misioneros y ya había 300 personas esperándoles; en la primera sesión se expuso lo más espectacular del programa: cine, música, lectura. Se realizaron 25 proyecciones: de dibujos animados, películas de Charlot y documentales de ciudades, países lejanos, el desarrollo desde el manualismo hasta la maquinaria moderna,…

Las audiciones de se realizaron en las escuelas, 10 para niños y 4 para adultos. No les desagradaba la música clásica pero les gustaban los cantos regionales: jotas, fandanguillos, malagueñas, y alguna sardana, … aunque preferían la zarzuela. Se habló de poesía, desde la épica hasta la lírica moderna, pasando por canciones populares y romances. La escuchan en silencio, la aplauden pero no comentan.  

La convivencia con la gente, conversando con mujeres que cosían al sol y hombres que leían el periódico generó un clima de confianza y mayor asistencia a las sesiones; los propios vecinos sugirieron charlas sobre enfermedades de la vid y del olivo. Tras la sesión de despedida, se hizo entrega de la biblioteca, de un gramófono y discos, el farmacéutico dedicó palabras de agradecimiento a la misión y todo Valdepeñas les acompañó hasta las afueras del pueblo.

Lar-ami

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De las misiones pedagógicas

Si bien ya hablamos de la Misión Pedagógica que recorrió La Ribera del 18 al 24 febrero 1.932, hemos encontrado un artículo de Francisco Alfredo Pérez, publicado en 1.998 en el nº 25 de la revista Wad-al-Hayara,que aporta información muy valiosa sobre esa visita.

Guadalajara recibió 3 misiones, todas en la Sierra Norte, quizás porque era la zona más aislada, pobre y atrasada de la provincia: La Ribera (1.932), Pueblos negros y vecinos (1.933), el Cardoso de la Sierra y próximos (1.934). También hubo varias actuaciones de teatro ambulante y exposiciones de pintura en núcleos más poblados (Uceda, Cifuentes, Atienza,…)140102 mision 1

Las actividades se ajustaban a cada lugar, según número vecinos, días de estancias y/o recibimiento (iban acompañados del maestro y/o alcalde del pueblo). En nuestra comarca ser realizaron en Valdepeñas del 18 a 21 febrero, Alpedrete de la Sierra el 20,  La Mierla y Puebla Beleña el 22 y Tamajón el día 23 de febrero. Las iremos viendo por cada localidad.

140102 mision 2Durante el día juegos al aire libre con los niños, con cuentos y canciones populares; si era lectivo en los recreos. Por la noche se sumaban los adultos y según el auditorio, había conferencias, velada literaria, música ó cine. Antes de irse la Misión solía dejar en la escuela una biblioteca de unos 100 libros. Los misioneros tomaban notas y grababan escenas del pueblo, entorno, trabajos, costumbres, gentes,… para el acta.

Las Misiones Pedagógicas tuvieron poco éxito por su corta estancia en cada pueblo, campaña en contra de los conservadores,  estructura rural del país,…  Para los vecinos fue un divertimento, un paréntesis antes de regresar a sus tareas cotidianas. Pero aun se recuerda.

Lar-ami

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El molino de la Huelga

131122 molino 1Ya hemos contado en varias ocasiones la historia de la Tia Avelina y sus molinos maquileros. El de la Huelga fue el último reducto hasta su abandono definitivo en los años sesenta, tras la despoblación.

131122 molino 2No deja de maravillarnos su emplazamiento junto al Jarama, a medio camino entre Valdepeñas, Tortuero, Matarrubia y Puebla de Valles,  que fue una de las claves de su éxito.

Hoy sus instalaciones están en ruinas, pero aun son visibles la piedra, el eje, caz,… Y edificios anexos, la casa de arriba donde dormía el molinero los últimos años) y esta peculiar estancia frente al molino.131122 molino 3

A pesar de su estado, conserva una serena belleza que se ve realzada por la soledad y los colores del otoño. Un paseo por sus alrededores, en cualquier época, invita a reencontrarse con la naturaleza y con uno mismo.

 Lar-ami

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La dehesa de Puebla de Valles

Situada al norte del pueblo, la dehesa es una planicie de fácil acceso (incluso en coche, por la carretera de Valdesotos) que reúne muchos encantos.  Organizada en besanas de cereales y barbechas salpicados de jaras,  es un mirador excepcional en cualquier época del año.

  • Si nos situamos mirando hacia Puebla de Valles,  a la izquierda el pinar sobre cárcavas. De frente mas cárcavas  sobre jaras, tierras de labor y  olivos. Al oeste, Valdepeñasde la Sierra y la vega del Jarama. Al norte la Sierra Gorda, Valdesotos incrustado en ella, la ruta verde y al fondo el Ocejón.130902 dehesa 1
  • Al anochecer, sobre todo en verano, ofrece espectaculares puestas de sol. Cuando anochece, Valdesotos y Valdepeñas se iluminan como ascuas; al fondo Tres Cantos. Algunas luces avanzan despaciosas, recorriendo la ruta verde.
  • Con luna llena, la luz es tan intensa que proyecta sombras y se divisan las montañas. Esto permite hacer rutas nocturnas (algunas circulares desde Puebla de Valles, de mayor o menor longitud).
  • Lugar excelente para observar las estrellas y la boina lumínica sobre Madrid en noches oscuras.

·         Cuando el calor aprieta por la noche, si corre algo de brisa, lo hace en la dehesa. El sonido del viento y el canto furioso de los grillos impresionan.

Lar-ami

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De cómo se evadían impuestos en el siglo XVIII

Conviene recordar que el objetivo del Catastro de la Ensenada, era conocer la riqueza de cada pueblo y sus vecinos, a efectos de recaudar impuestos. Y conviene porque, aunque el cuestionario es conciso, en muchas ocasiones obtenía evasivas en vez de respuestas. Una formula elegante para evadir impuestos sin hacer ruido (no había informática ).Sean estos unos ejemplos, referentes a ganadería y rendimientos anuales en La Ribera:

  • En todos los pueblos (excepto en Tamajón, pueblo ganadero que  merece un post aparte) responden que machos, mulas bueyes, yeguas, vacas y burros no dan rendimiento alguno por ser de labor (curiosamente el escribano era el mismo y/o pertenecían al mismo Señorío de Beleña)
  • En Puebla de Beleña se declaran los borriquillos para la venta a 15  reales.
  • Solo en algunos sitios (Muriel, Valdesotos) se declaran el rendimiento de los cerdos para matanza (a 10 reales/arroba) y los lechones que salen a la venta (a 6 reales). Eran de uso propio.
  • En varios lugares (Alpedrete, Valdepeñas, Tortuero, Puebla de Valles, Valdesotos) se declaraba rendimiento medio por tipo de ganado (lanar, caprino)  a ojo de buen cubero, sin distinguir entre corderos, ovejas, carneros. 130821 evasion ipto
  • Además no detallaban cantidad por lo que resultaba imposible calcular el valor de la cabaña.
  • En otros (La Mierla) se declaraba cantidad pero no rendimiento por tipo.
  • Y rizando el rizo, en Beleña de Sorbe no se declaraba ganado lanar ó caprino, a pesar de que detalla 1.200 fanegas para pastos.  Sospechamos que el ganado pertenecía al Conde de Coruña y lo tenía repartido por los pueblos del Señorío, para eludir impuestos.

La ocultación fiscal y la evasión de impuestos vienen de antiguo.

Lar-ami

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Tierras comunales en el siglo XVIII

Según recoge el Catastro de la Ensenada, en cada pueblo había tierras de aprovechamiento común; los tipos, superficie y usos dependían de su geografía e historia. Los más habituales en La Ribera eran:

  • Dehesa boyal, besana acotada para pastos del ganado de labor (mulas, bueyes, vacas, burros, caballos, …), de uso exclusivo para los vecinos del pueblo. Su superficie oscilaba entre 40 (Puebla de Valles) y 300 fanegas  (Beleña de Sorbe), si bien esta última podría ser común al Señorío.
  • Monte comunal, de los llamados huecos (encinas, robles, quejigos,…), para leña y carboneo. En algunos lugares se arrendaba  a un tercero (Puebla de Beleña) y los beneficios ayudaban a cuadrar el presupuesto. También se aprovechaban como dehesa boyal (La Mierla) y para pastos.
  • Pastos comunales en tierras de baja calidad, no aptas para la siembra, “yermas por naturaleza”: jarales, retamares, pedregales, barrancos,… para ganado lanar y caprino. Ocupaban gran superficie, hasta 2.900 fanegas.
  • Tamajon y Almiruete compartían algunas zonas de pastos con las villas de las tierras de Ayllón, origen de su Señorío.
  • Los pueblos del Señorío de Beleña compartían en igualdad sus tierras de pastos.130816 Tierras comunales
  • Alpedrete, Valdepeñas, Tortuero, Puebla de Valles, Valdesotos compartían sus pastos (diez mil fanegas) con las villas de la Comunidad de Uceda y Torrelaguna,  y del Señorío de Beleña (las 18 villas).
  • En Puebla de Beleña había un terreno de realengo, los Rehenes, que pertenecía comunalmente a las 18 villas. Más de mil ochocientas fanegas para pastos y 180 de labranza.

La gran superficie dedicada a pastos, su aprovechamiento común por las 18 villas y/o en igualdad por los pueblos del Señorío de Beleña,  denotan la importancia de la ganadería y de la Mesta en la comarca. Lo contaremos.

Lar-ami

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Incendio de Valdepeñas de la Sierra

El 30 de julio a las 12.50 h, desde la torre de vigilancia del Guijo, Mateo Alonso (propietario del bar Casa Mateo) de Puebla de Valles dio la voz de alarma. Una columna de humo se elevaba desde la besana del Rubial (Valdepeñas de la Sierra), el mismo lugar donde se produjo el incendio del 7 de julio de 2.012.El origen ha sido el mismo (una chispa producida por el peine de una cosechadora al chocar contra la piedra). Cierto que es un terreno pedregoso, irregular y con cereal de tallo corto, pero se supone experiencia del conductor en besanas similares.

Esta vez, el terreno quemado el año pasado ha actuado de cortafuegos por el sur; las llamas se detuvieron a orillas del Jarama. Conviene resaltar que varios labradores de Puebla de Valles bajaron con sus tractores hasta el río por si fuera necesaria su ayuda.

El viento extendió el fuego hacia el nordeste, tomando el cañón de Tortuero como atajo, rodeó el pueblo y siguió monte arriba en dirección hacia Valdesotos (el pueblo no se ha visto afectado). Los montes del Palancar y de Cuerda Gallinera han sido pastos de las llamas; los barrancos calizos están calcinados. Los pueblos se han librado y su evacuación (120 personas) ha sido por el humo. El fuego ha afectado a 1.300 Has y algunos parajes emblemáticos de La Ribera, pero no a personas, afortunadamente. Ha sido controlado a las 19,00 del 1 de agosto tras un despliegue espectacular de aviones, camiones y personal.

La Consejera de Medio Ambiente acudió rauda a ponerse al frente del operativo para aparecer en los medios de comunicación.Ya no se acuerda que ha impulsado un ERE que pretendía reducir efectivos, pasar al personal de fijo a discontinuo, reduciendo su tiempo de trabajo a 9 meses. Declarado nulo por los tribunales, la Sra Soriano, en un ataque democrático, dijo que daba igual y que se llevaría a cabo.

Y he de decir (y hablo en nombre de muchos habitantes de la Sierra Norte) que gracias a las brigadas antiincendios nos sentimos más seguros. Nuestro agradecimiento y nuestro respeto por protegernos y por dar vida a los pueblos pequeños.

 Lar-ami

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Precios del siglo XVIII en La Ribera

La riqueza de datos del Catastro de la Ensenada permite establecer un análisis comparativo de precios unitarios del grano producido en cada pueblo. Las diferencias por fanega (55 litros; su peso depende del tipo de grano) resultan significativas:

  • Trigo: de 14 (Tamajon) a 18 reales (Tortuero)
  • Cebada: de 7,5 a 9 reales
  • Centeno: de 8 a 10 reales
  • Avena: de 4 a 6 reales
  • Garbanzos: de  45 a 55 reales

130731 precio siglo xviiiSi bien la diferencia de precio podría justificarse por el tamaño del grano, lo cierto es que se producía para autoconsumo, sin que apenas hubiera excedentes; estos se vendían a pueblos vecinos, que debían pagar el transporte en caballerías.

El vino se vendía por arrobas (16 litros) y su precio oscilaba entre los 5 reales de Valdepeñas y los 6 de Puebla de Valles. En aceite la unidad de medida era la arroba (12,5 litros) y su precio oscilaba entre 20 y 25 reales por arroba. Aquí si jugaba un factor importante la calidad y en estos productos, Puebla de Valles gozaba de justa fama.

Lar-ami

 

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Vino y aceite en La Ribera del siglo XVIII

El  Catastro de la Ensenada establece en su cuestionario, por cada pueblo, las unidades de medida que utilizan  Esto permite establecer comparaciones de rendimiento, según cultivo y núcleo de población en La Ribera. A nivel de cereales el análisis aporta poco ya que en secano era similar.Pero esta es tierra vino y aceite. Aunque olivos y viñas eran de secano, la calidad de la tierra marcaba la diferencia, tanto en rendimiento como en la bondad del producto.  Cierto que la calificación era subjetiva, y posiblemente esto explique algunas diferencias.

Así en una fanega de viñas, (400 cepas) el rendimiento variaba entre los mayores productores (Valdepeñas y Puebla de Valles) y los pueblos que cosechaban para autoconsumo. Dado que la Filoxera acabó con los viñedos de la zona en los años 20, no es posible establecer otras comparaciones. El rendimiento en vino, medido en arrobas (16 lts) oscilaba:

  • Tierra de buena calidad:  de 9 a 15 arrobas
  • De calidad mediana: de 5 a 10
  • De ínfima calidad: de 3 a 5

Una fanega de olivar (36-40 olivos según pueblo), el rendimiento variaba entre el mayor productor (Puebla de Valles) y los que solo buscaban el autoabastecimiento (Tortuero, Valdesotos,..)

  • Tierra de buena calidad:  de 4 a 5 arrobas aceite (11,5 kgs = 12,5 litros)
  • De calidad mediana: de 2 a 2,5
  • De ínfima calidad. De 1 a 1,5

Hasta los años sesenta hubo almazaras; los mayores aun las recuerdan y confirman que el rendimiento era bastante similar al aquí expuesto.

Lar-ami

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