Cien días

Han pasado cien días desde que este guardián etéreo y curioso empezó el blog. Es el momento de hacer balance:

  • Visitas mes:  973  en agosto.
  • Máximo visitas/día: 78
  • Mínimo visitas/día: 10
  • Media visitas/dia: 31
  • Días con mayor número visitas: lunes/viernes
  • Días con menor número visitas: sábados
  • Algunos amigos envían informacion adicional sobre los temas tratados, lo que es de agradecer
  • Como hecho relevante, en el Ciberpaís del 30 de julio apareció una gacetilla de este blog.

Respecto al interés de los temas, formato, fotos, enlaces, … vosotros teneis la palabra.  Mantener un post diario es un esfuerzo importante que proporciona enormes satisfacciones. Cada entrada ha venido dictada  por la inspiración en algunos casos, la actualidad en otros y la reflexión en la mayoría de ellas. Me siento satisfecho, aunque siempre será mejorable.

Para ello hay que introducir cambios y vuestra opinión es importante. Os agradeceré que me indiquéis que aspectos podemos mejorar, el cómo y el por qué.  En un plazo de una semana, un resumen de las sugerencias aparecerá en el blog. Y diez días mas tarde estarán implantadas (salvo que escapen al control de esta guardián etéreo).

GRACIAS.  Por seguir el blog y por los comentarios, que serán de gran ayuda.

Lar-ami

3 comentarios

Archivado bajo Actualidad, Rincones de la Sierra Norte

3 Respuestas a “Cien días

  1. Lar-ami, sencillamente, no cambies. Nos encantan las curiosidades de tu zona tan bien contada.

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  2. Rosa

    La noche de las ánimas en Beleña.
    Me contaba mi madre que su padre le habia contado que …… historias que pasan de boca a boca de generación en generación.
    Hablaban que hace muchos años en el campanario de la Iglesia de Beleña, que no estaba como está ahora, se juntaron una cuadrilla de chavales, que no tenían miedo a nada y se burlaban de la tradición de rezar y poner velas esa noche para guiar a las ánimas del purgatorio. En medio de sus burlas y sus risas, empezaron a oir ruidos y a ver sombras y dejaron la manta que llevaban y echaron a correr. Contaban que al día siguiente, cuando volvieron a por la manta estaba llena de agujeros como si los hubieran hecho con un cuchillo. También en la Iglesia de Beleña hay un agujero, que hoy está cubierto, que no hace muchos años llamaban el agujero de las ánimas.

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