Las capillas del Monasterio de Bonaval

El inventario de 1.510 describe la iglesia de Bonaval y sus tres capillas, si bien la de Santa María estaba en desuso. La capilla mayor  tenía el altar cubierto por un lienzo blanco ribeteado, con  frontal de guadamecil (cuero pintado y labrado) y  humeral.  Sobre el altar cofre dorado con el Sacramento, una cajita mudéjar y otra de latón con reliquias. Un cáliz y dos patenas de plata, dos vinajeras y campanilla;  delante lámpara y un vaso de alabastro.

Tras el altar, Virgen con el niño (ahora en Retiendas); en la pared un cielo de lienzo blanco y paño labrado. Un retablo pequeño con la virgen pintada que se cerraba con dos puertas. Otro retablo similar guardaba un crucifijo. En el presbiterio cruz de plomo dorado, dos candeleros grandes y dos pequeños de latón, otro de latón morisco, un incensario y un portapaz de latón.  Castillejo para cirio  y un  atril de madera.

La capilla de San Bernardo se utilizaba para misas privadas. Una imagen de alabastro del santo detrás del altar y en segundo plano, otra de la virgen vestida con capa de seda rasa. El altar cubierto con sabana y decorada con una cruz; a sus espaldas, un paño viejo con cruz roja. Portapaz de madera, varios candeleros, un atril de madera, dos cruces y una alfombra completaban la escena.

Se detalla el vestuario litúrgico para ocasiones solemnes y de diario (cinco casullas: de seda, de damasco con brocados, de raso verde, de lino y de lana. Se incluyen dos dalmáticas viejas de seda, dos tocas y dos vestimentas sencillas para misa.

Si vienes  a Bonaval, imaginarte la iglesia así te emocionará. Como a nosotros.

Lar-ami

About these ads

Comentarios desactivados

Archivado bajo Rincones de la Ribera

Los comentarios están cerrados.